Así fueron bautizados un grupo de alcaldes que asumieron en enero 2020. Algunos medios estaban felices con esos resultados electorales. Se sacaron la espina de la victoria de Duque en las elecciones del 2018; que afectó el bolsillo de los acostumbrados a recibir mermelada del gobierno Santos. No faltaron los “Colombia cambio”, “El Uribismo está acabado”, entre otras arengas populares de la oposición. Un momento de alegría que duró poco, un año después esos “nuevos líderes” han desaparecido. Pasaron de “nuevos” a mediocres o simplemente inútiles. Pobres, ni la inversión de enormes recursos en pauta pública ha servido para mejorar sus respectivas imágenes. La pauta solo ha servido para que los medios busquen maneras de deslegitimar las revocatorias. No debe ser tan difícil, después de que esos mismos medios fueran cómplices de Santos para robarse el resultado de un plebiscito. ¿Qué hemos aprendido de estos personajes? “Predican, pero no aplican”, es probablemente la característica ...
Los recientes acontecimientos acaecidos en nuestro país me llevan a reflexionar sobre dónde estamos y para dónde vamos? A pesar de todas las vicisitudes que estamos viviendo en Colombia y el mundo por culpa de la pandemia generada por el COVID-19, tenemos un fenómeno más destructivo y letal incrustado en nuestra sociedad, en la que los magistrados de las altas cortes dejaron, hace mucho rato, de ser personas honorables y convirtieron estas instituciones en lo que el poeta cartagenero, Luis Carlos López, llamó una ´ Caterva de Vencejos¨, pasamos de tenerlas conformadas por personas de conducta, formación y trayectoria intachable, a tener en ellas a lo peor de la raza humana, no solo impartiendo injusticia, sino dedicadas a legislar a su acomodo, mediante la utilización de mecanismos, que si bien fueron diseñados para garantizar los derechos de los ciudadanos, lo utilizan en beneficio de sus propias aspiraciones políticas y económicas. Las altas cortes nos han convertido...