Que no quede duda, estamos en una guerra. Una guerra por nuestra propia libertad y el futuro de las próximas generaciones. Una guerra que estamos perdiendo, por el simple hecho de no combatir o en algunos casos negar la confrontación. Existen varios ejemplos del modelo de sociedad que quieren imponernos. No tenemos que ir lejos para ver un ejemplo: nuestro vecino. “Venezuela es un país rico en pobreza”. Aunque lo nieguen, ese es el modelo que tiene pensado para Colombia. Chávez empezó “amando” a los empresarios en campaña. La izquierda colombiana es consciente de su ventaja e intenta sacar provecho de cualquier oportunidad. Hábilmente y por conveniencia, han tratado de vendernos que esta guerra es retrograda, sin sentido e incluso que no existe. Les conviene pintarnos ese engaño, aprovechan la poca oposición para ocupar más espacios de opinión y masificar sus mensajes. Masificar cualquier mensaje en este mundo globalizado no es difícil. “Todo el Arte de la Guerra se basa en el engaño...